Nexo narco: justicia debe pedir al Brasil prueba clave en juicio contra Giuzzio

La Fiscalía había solicitado al Tribunal de Sentencia que se requiera un informe a la Policía Federal del Brasil sobre los supuestos vínculos con el narcotráfico del brasileño Lindomar Reges Furtado, detenido hace un año en Río de Janeiro, en el marco del juicio oral y público que se iniciará el próximo mes contra el exministro abdista Arnaldo Giuzzio.

El pedido fiscal apunta a incorporar como prueba los datos extraídos del teléfono celular de Lindomar, quien formaría parte del entorno del presunto narcotraficante Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua. De ser admitida, esta evidencia podría resultar clave para ampliar la causa y eventualmente incorporar el delito de narcotráfico, ya que actualmente Arnaldo Giuzzio está acusado por supuesto cohecho pasivo agravado (coima).

El juicio oral y público por esta causa fue fijado para el miércoles 18 y jueves 19 de febrero de 2026, a las 8:30, luego de que la Cámara de Apelaciones rechazara el último recurso presentado por la defensa del exsecretario de Estado. El juzgamiento estará a cargo del Tribunal de Sentencia Especializado en Delitos Económicos, presidido por la jueza Adriana Planás Bajac e integrado por Ubaldo Matías Garcete y Yolanda Morel de Ramírez.
Ante estos mismos jueces, el fiscal Jorge Arce había solicitado en marzo del 2025 que se incorpore como prueba la desgrabación de los celulares de Lindomar Reges Furtado, quien fue capturado en enero de 2025 en un condominio de lujo del barrio Recreio dos Bandeirantes, en Río de Janeiro.
Hay que recordar que Lindomar había logrado fugarse en febrero de 2023 durante un fallido operativo de la Fiscalía y la Senad en el Paraná Country Club, en Alto Paraná.
El 15 de febrero de 2022, agentes de la Senad, Policía y Fiscalía se movilizaron hasta el exclusivo condominio del Paraná Country Club en Alto Paraná, donde Lindomar Reges se hospedaba. Sin embargo, el operativo se vio retrasado debido a la negativa de los guardias de seguridad de permitir el acceso inmediato a los agentes. Durante esos minutos de demora, Reges logró huir, tal como se evidenció en un video de circuito cerrado que mostró su escape apenas 45 segundos antes de que la comitiva ingresara al predio.
El Ministerio Público Federal de Brasil había solicitado cooperación jurídica internacional para el desarrollo del Operativo Turf, cuyo objetivo era la captura de Reges y del también brasileño Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua, este último vinculado al lavado de dinero y la importación de vehículos blindados utilizados para el transporte de drogas. A pesar del fallo en la captura de Reges, Vinicius fue detenido en Foz de Iguazú cuando intentaba escapar tras supuestamente recibir un aviso.
Diversos elementos sugieren que aparentemente hubo complicidad o al menos negligencia en la ejecución del operativo. Según los antecedentes, Arnaldo Giuzzio envió un enigmático mensaje de WhatsApp a Vinicius la noche anterior al operativo, mencionando un presunto pago pendiente, lo que generó sospechas sobre una posible filtración de información.
El lunes 14 de febrero, a las 22:50, Giuzzio envió un mensaje vía WhatsApp a Marcus que le quedó poco claro al brasileño. Al amanecer, se preveían la serie de allanamientos antinarcóticos que perseguían precisamente a Vinicius. “Qué tal Marcus, podes enviar a tu gente para cobrar el miércoles?”, entiéndase el miércoles 16 de febrero, decía Giuzzio. El supuesto capo narco respondió con una nota de voz diciéndole que cree que “se confundió de Marcus”, pues este al parecer no entendía muy bien lo que Giuzzio quería decir. Seguidamente, a las 10:53 PM insistió Giuzzio en que faltaba abonarle un pago: “Creo que te debemos la reparación de la camioneta Dodge”, dice el último mensaje que remitió a Marcus Vinicius, aunque al parecer tampoco estaba tan seguro. El brasileño respondió con otra nota de voz indicando que iba a contactar con su gerente para corroborar el supuesto faltante.
Por los elementos que se tienen, la Fiscalía sospecha que Giuzzio pudo haber recibido además beneficios de Lindomar y que, incluso, habría facilitado información para permitir su huida del país. “Hay información de que en esos teléfonos podrían existir datos relevantes que deben ser valorados dentro del juicio”, había señalado el agente fiscal al fundamentar el pedido ante el Tribunal.
En caso de que los magistrados autoricen la inclusión probatoria, se solicitará vía exhorto internacional que la Policía Federal del Brasil remita oficialmente los datos de la extracción realizada al celular de Lindomar.
Para la investigación, este material podría marcar un punto de inflexión en el proceso judicial y abrir la puerta a una eventual ampliación de la imputación más allá del hecho de coima por el que actualmente será juzgado el exministro.
Según la investigación fiscal, entre julio de 2021 y febrero de 2022, Arnaldo Giuzzio mantuvo contacto directo y frecuente con Marcus Vinicius, detenido en Brasil por lavado de dinero, tráfico de drogas y activos, en el marco del operativo Turf. Los fiscales sostienen que el brasileño buscaba posicionarse como proveedor del Estado, ofreciendo chalecos antibalas y vehículos blindados al Ministerio del Interior y a la Policía Nacional.
En ese contexto, se registran los primeros beneficios recibidos por Giuzzio, tales como el blindaje de un móvil policial a modo de “cortesía” y el préstamo gratuito de un vehículo blindado para uso personal durante unas vacaciones familiares en Brasil.
Las comunicaciones se realizaban vía WhatsApp, tanto al número personal de Vinicius como al registrado a nombre de la empresa Black Eagle, además de reuniones presenciales en oficinas privadas y en el campo de tiro de la FOPE.





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