La Fuerza Aérea Paraguaya reporta cuatro interceptaciones de narcoavionetas con radares reparados y proyecta sumar un radar TPS78 para ampliar el control.

El comandante de la Fuerza Aérea Paraguaya, general Julio Fullaondo, informó sobre el desempeño de los radares móviles. Según detalló, los dos equipos reparados el año pasado permitieron detectar solo cuatro narcoavionetas desde agosto. La cifra surge en un contexto de intensa actividad aérea ilícita. Se calcula que cada mes al menos 20 aeronaves ligadas al narcotráfico cruzan el espacio aéreo paraguayo.

Fullaondo afirmó que se reforzó todo el sistema de control aéreo nacional para enfrentar el tráfico de sustancias ilícitas. Sostuvo que los radares móviles reparados se integran con otros medios de la Fuerza Aérea para localizar vuelos irregulares.

Entre esos recursos mencionó de manera específica a los aviones Supertucano, utilizados para la interceptación de aeronaves no autorizadas. Según el comandante, la combinación de radares y aeronaves de combate permite reaccionar con mayor rapidez. Ante una alerta en el espacio aéreo, las tripulaciones pueden desplegarse en menos tiempo.

Frontera con Brasil y Bolivia, zonas comprometidas

El comandante relató que ya se realizaron interceptaciones de vuelos ilegales en la frontera con Bolivia. También informó sobre acciones en las cercanías de Concepción, en la zona limítrofe con Brasil. De acuerdo con sus datos, se concretaron cuatro operaciones específicas gracias a la capacidad de vigilancia de los radares móviles.

Respecto al operativo registrado el fin de semana, explicó detalles de una maniobra reciente. En esa ocasión, una aeronave con carga de droga fue obligada a desviarse hacia territorio brasileño. La nave fue finalmente abandonada por sus ocupantes ante la falta de combustible, según el reporte militar.

Son estimaciones, dice Fullaondo

Consultado sobre la diferencia entre las cuatro narcoavionetas detectadas y las cifras manejadas por la Senad, Fullaondo introdujo una precisión. Recordó que los datos que hablan de al menos 20 narcoavionetas al mes son estimaciones.

Aclaró que no se trata de registros oficiales elaborados por la Fuerza Aérea. Pese a esa aclaración, el comandante sostuvo que la institución trabaja para reducir la circulación de aeronaves ilícitas. El objetivo es limitar los vuelos dedicados a actividades vinculadas al tráfico de drogas en territorio paraguayo.

Los radares operativos presentan limitaciones

En un acto de sinceridad, Fullaondo reconoció las limitaciones técnicas de los radares móviles actualmente operativos. Indicó que el alcance aproximado de estos equipos es de 100 kilómetros, lo que condiciona la cobertura de vigilancia. Esa capacidad implica condicionantes para el control del espacio aéreo.

Los vuelos ilícitos pueden intentar modificar rutas o alturas para evitar la detección dentro de ese radio. El comandante señaló que, pese a estas limitaciones, los equipos siguen siendo una herramienta central en la estrategia de control.

Para ampliar esa capacidad, la Fuerza Aérea inició el proceso de adquisición de un radar de mayor envergadura. El contrato se gestiona con proveedores de Estados Unidos, según explicó el comandante. Fullaondo advirtió que el trámite tiene un plazo estimado de 30 meses.

Según sus cálculos, el nuevo radar llegaría recién a finales del 2027. Se trata de equipos TPS78 de la firma Northrop Grumman, que se integrarán al resto de medios ya disponibles. El sistema proyectado incluirá estos radares junto con los aviones Supertucano. También se prevé la articulación con helicópteros donados por Taiwán y con los dos radares móviles reparados en Israel.