La explosión de un petardo, ocurrida a la medianoche del 1 de enero, dejó a tres niños heridos, entre ellos una bebé de apenas cinco meses, quien permanece internada en terapia intensiva en el Hospital Nacional de Itauguá.

El hecho afectó a una familia de Ciudad del Este que había viajado hasta la ciudad de Juan León Mallorquín, Departamento de Alto Paraná, para recibir el año nuevo.

El doctor Federico Schrödel, director de la Décima Región Sanitaria, confirmó que el hecho ocurrió en el barrio San Isidro, durante una reunión familiar.

Según el relato de los familiares, un adulto manipulaba un artefacto pirotécnico tipo “12×1” cuando el explosivo falló y detonó en medio de una ronda donde se encontraban varios miembros de la familia, incluidos los menores.

La más afectada fue la lactante de cinco meses, que sufrió heridas de extrema gravedad. La explosión le provocó fractura de clavícula, fracturas costales, hemoneumotórax del lado izquierdo y múltiples lesiones en el tórax, brazo y rostro.

La bebé perdió el conocimiento de manera inmediata y fue trasladada de urgencia al Hospital Regional de Ciudad del Este alrededor de la 01:00.

“Allí se le practicaron estudios de urgencia, se colocó un tubo de drenaje pleural, fue intubada y estabilizada debido a un cuadro de anemia”, explicó Schrödel.

Tras el procedimiento de emergencia, cerca de las 04:00, la paciente fue derivada al Hospital Nacional de Itauguá para evaluación por cirugía torácica, tratamiento de quemaduras y atención en terapia intensiva.

En el mismo hecho también resultaron heridos otros dos menores. Una niña de 11 años, que sufrió heridas cortantes y quemaduras en aproximadamente el 8% de su cuerpo, y un niño de 7 años, con escoriaciones, heridas y quemaduras que afectaron cerca del 5% de la pierna derecha.

Ambos fueron atendidos en el Hospital Regional y posteriormente dados de alta tras permanecer en observación.

Schrödel lamentó el episodio y recordó que los tres niños pertenecen a la misma familia. “No eran los padres quienes manipulaban el artefacto, sino otro familiar. La explosión ocurrió dentro del círculo familiar”, señaló.

Otros hechos graves

Además de este caso, refirió que se reportaron otros hechos graves relacionados con pirotecnia durante las celebraciones. En el distrito de Iruña, en las fiestas de Navidad, un adulto mayor sufrió la amputación total de una mano tras la explosión de un petardo.

Schrödel destacó que, pese a las campañas de concienciación impulsadas este año, enfocadas en la protección de niños, personas con autismo, adultos mayores y animales, los casos de pirotecnia aumentaron y fueron particularmente graves.

“Después de varios años, volvimos a tener lesiones muy severas. Hoy una bebé de cinco meses está luchando por su vida a causa de un petardo”, lamentó.

En contraste, el sistema sanitario no reportó casos de bala perdida durante la noche de Año Nuevo. Sin embargo, se registraron 27 accidentes de tránsito en el Departamento, en su mayoría motociclistas, además de episodios de violencia familiar.