En medio del debate sobre la reforma del régimen de la Caja Parlamentaria, la senadora Celeste Amarilla salió al paso de las críticas y defendió la pensión por viudez que percibe, subrayando que se trata de un derecho adquirido a partir de los aportes realizados por su fallecido esposo.

Durante su intervención en la sesión de la Cámara de Senadores, la legisladora explicó que la pensión que cobra —de aproximadamente G. 2 millones— corresponde a los aportes efectuados en vida por el ex parlamentario Franklin Boccia, y que no guarda relación con su actual condición de parlamentaria activa ni con su futura jubilación.

Amarilla remarcó que ambos conceptos deben entenderse de manera separada. “La pensión que me pagan proviene del dinero que mi esposo aportó, mientras que mi jubilación será producto de lo que yo aporte durante mi vida laboral”, sostuvo, al tiempo de cuestionar las propuestas que buscan recortar beneficios a viudos, viudas e hijos dentro del sistema.

El debate se da en el marco del análisis de un proyecto de ley que plantea modificaciones al régimen jubilatorio parlamentario. Entre los puntos en discusión figura la eliminación de los hijos como beneficiarios de pensiones, propuesta incluida en la versión aprobada por la Cámara de Diputados.

La defensa del dictamen elaborado por la comisión de estudio está a cargo del senador Dionisio Amarilla, quien lidera las discusiones técnicas en torno a los cambios propuestos.

Entre los consensos preliminares alcanzados, se destaca la intención de elevar de 55 a 60 años la edad mínima para acceder a la jubilación extraordinaria, manteniendo el requisito de al menos diez años de aportes, tal como establece el régimen vigente.

El tratamiento del proyecto continúa generando posiciones encontradas dentro del Congreso, especialmente en lo referente a los alcances de los beneficios y la sostenibilidad del sistema previsional parlamentario.