Dos funcionarias del call center del Hospital General de Coronel Oviedo fueron apartadas de sus cargos tras la difusión de un video que evidencia un trato irrespetuoso y burlón hacia pacientes que realizaban llamadas para consultas y reclamos.

El material audiovisual, fue grabado por las propias trabajadoras y posteriormente publicado en sus estados de WhatsApp, lo que aceleró su viralización en redes sociales.

Ante la repercusión del caso, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social emitió un comunicado oficial confirmando la separación inmediata de ambas funcionarias, por instrucción directa de la ministra de Salud, María Teresa Barán. Desde la cartera sanitaria señalaron que se constató la existencia de “conductas que van en contra del respeto y la empatía” que deben caracterizar a los servicios de salud.

En uno de los audios difundidos, se escucha a una de las funcionarias responder de manera irónica a una paciente que expresaba su disconformidad con la atención, sugiriéndole que se acerque al hospital para dejar su reclamo en el libro de quejas y rematando con la frase: “Así mismo, que se eche todo el hospital”, mientras su compañera ríe de fondo. En otro fragmento, la misma trabajadora discute con un paciente por un turno médico, golpea la mesa y le habla en tono despectivo, evidenciando una actitud de burla y falta de consideración.

Durante todo el material, la conducta exhibida generó una fuerte indignación ciudadana, lo que motivó la rápida intervención del Ministerio de Salud. Desde la institución recordaron que la atención telefónica suele ser el primer contacto de los pacientes con el sistema de salud y, por tanto, debe brindarse con responsabilidad, sensibilidad y respeto, teniendo en cuenta que detrás de cada llamada hay una persona que necesita orientación y contención.

Las funcionarias separadas fueron identificadas como Luján Santos y Cecilia Giménez. En el caso de esta última, trascendió que es sobrina del concejal de Coronel Oviedo, Osvaldo Mora, dato que fue mencionado en redes sociales y generó cuestionamientos por parte de la ciudadanía, que reclama transparencia en el acceso a cargos públicos.  Supuestamente ambas funcionarias ingresaron como funcionarias del Hospital por cupos políticos. 

La situación provocó un amplio repudio social por el trato considerado indignante hacia los pacientes, especialmente al tratarse de funcionarias que perciben salarios del Estado.

Es preocupante la falta de preparación y empatía evidenciada en el video, al tiempo de exigir medidas que garanticen una atención digna y respetuosa en los servicios de salud pública.