Célula del EPP en Canindeyú y Caaguazú sería de entre 13 y 15 personas, según Inteligencia Militar

El coronel Carlos Casco, comandante de la División de Inteligencia Militar, dijo que existe una célula del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) de entre 13 y 15 personas en el límite entre el Departamento de Canindeyú y Caaguazú, donde se produjo el secuestro del productor Almir De Brum el pasado 21 de febrero.El comandante de la División de Inteligencia Militar, Carlos Casco, habló con los medios de prensa sobre el caso de Almir de Brum, quien se encuentra privado de libertad desde el 21 de febrero.
Las investigaciones continúan y aunque se apunta a una célula del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) como los supuestos autores, debido a un panfleto hallado en otra zona, no descartan otros grupos criminales.

Sobre la presencia de campesinos armados, dijo igualmente que no se puede afirmar que sean parte del EPP y que están relacionados más a casos de invasiones de hace bastante tiempo.“Entre 13 y 15 personas en la zona de Canindeyú-Caaguazú sería la célula del EPP. Quedaron más mujeres debido a los trabajos que se vienen realizando”, expresó el coronelTambién habló del ingreso y salida de indígenas al grupo a lo largo del tiempo, señalando unos 30, pero a la fecha solo unos tres continuarían.

El comandante informó que los integrantes del EPP se mueven en células y que anteriormente tenían equipos logísticos permanentes, pero ahora se reabastecen de otra manera.
Ante la consulta de si comunidades indígenas, narcotraficnates y el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) operan juntos, respondió que eso no se puede descartar, ya que existe la posibilidad de que el EPP haya perdido ese sentido ideológico, ya que en esta última etapa han convivido en áreas donde hay muchos cultivos de marihuana y prácticamente conviven ya con estos traficantes.
“Ellos (los del EPP) abandonaron mucho las comunidades campesinas y las comunidades se han dado cuenta que no tienen ningún beneficio para ellos la presencia del EPP y (por eso) migraron hacia comunidades indígenas”, aseguró el alto jefe militar.
No obstante, aclaró que muchas comunidades indígenas se negaron a recibir incluso donaciones del EPP y que para las comunidades que viven en la zona del Cerro Guasú, se trata de una zona sagrada.
También mencionó que el modus operandi de esta célula del EPP es diferente a la de otros grupos que fueron neutralizados, que pedían montos altos de dinero, y ahora van pidiendo una vaca por mes para las comunidades.
“Cuando secuestran a una persona, piden ciertos víveres para ganar comunidades como una forma de que se va a iniciar la conversación de un secuestro”, recalcó sobre los acostumbrados pedidos de víveres y comida a favor de familias campesinas y comunidades indígenas.
Secuestro de Almir de Brum
El militar aseguró que desde el momento del secuestro intervinieron todas las direcciones de inteligencia y antisecuestro. Incluso, dijo que inicialmente respetaron el pedido de la familia, ya que se trata de una zona muy grande.
“Esta situación (de secuestro), a pesar de que es un delito, con poco porcentaje (de ocurrencia), pero las veces que ocurre es una situación muy complicada. La familia es una víctima de esta situación (de secuestro) y está en juego la vida de una persona”, recalcó.
Sobre los avances, manifestó que tienen reservas investigativas y también tienen dudas de que sea el EPP, ya que el panfleto no fue dejado en el mismo lugar del secuestro.
También descartan un autosecuestro y aclara que se trata de una familia trabajadora, que están al filo de tener y no tener nada, ya que dependen del clima en las actividades de la agricultura.
“No hemos tenido ninguna comunicación por parte de los captores”, aclaró por su parte, luego del secuestro, que aún se maneja como privación de libertad, ya que no hubo un pedido formal a cambio de la entrega con vida.
También había un panfleto que pedía que no contacten con la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), mientras la zona de búsqueda es la reserva de Campos Morombi, de unas 25.000 hectáreas.
Finalmente, el comandante detalló que hay una recompensa de G. 1.000 millones y que va bajando dependiendo de la información y grado que integren las personas buscadas en la organización criminal del EPP.
Familiares piden prueba de vida
Familiares del secuestrado Almir de Brum (32) volvieron a dirigirse este jueves a sus captores para insistir sobre las pruebas de vida de la víctima.
Su cautiverio, que ya cumplió 20 días, es atribuido al autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).
Bajo la aclaración de que son una familia humilde, la esposa Dolly Rocío Giménez pidió, una vez más, a los captores saber sobre Almir de Brum en un diálogo con la prensa desde su hogar, en Curuguaty, Departamento de Canindeyú.
En la conferencia de prensa también estuvieron presentes el padre Valmir de Brum y la madre Ivonir de Brum, quienes acompañaron el pedido de la familia en medio de una mezcla de dolor, esperanza y desesperación





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