Un joven de 25 años fue imputado tras ser sindicado como uno de los responsables del ataque al plantel del Sportivo Luqueño, que dejó un futbolista con lesiones.El fiscal Jorge Raúl Escobar Lara, formuló imputación contra el sospechoso por la supuesta comisión del hecho punible de perturbación de la paz pública y otros. Además, solicitó al Juzgado Penal de Garantías su prisión preventiva.

El 20 de marzo de 2026, alrededor de las 19:00 horas, el joven junto con otras personas no identificadas, se encontraban en el estadio de la Liga Luqueña de Fútbol, en el barrio 3 de Mayo de Luque, donde como hinchas del Club Sportivo Luqueño, arrojaron petardos contra jugadores, cuerpo técnico y dirigentes durante un entrenamiento.

 

A consecuencia del hecho, el jugador Jonathan Ramos sufrió lesiones y fue trasladado a un centro asistencial.

Los presuntos autores huyeron en motocicletas y en una camioneta Hyundai Tucson roja.

 

El hecho fue registrado por cámaras de circuito cerrado, lo que permitió su posterior individualización mediante trabajos de la Policía Nacional.