El presidente estadounidense, Donald Trump, amenaza con destruir infraestructuras esenciales iraníes si Teherán no responde antes de que expire este martes su ultimátum para reabrir el estrecho de Ormuz, vital para el suministro mundial de petróleo.paralizada por Irán.

Por su parte, los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico del poder iraní, prevén establecer algunas condiciones de navegación en Ormuz que se aplicarán “en particular a Estados Unidos e Israel”, aunque no han dado detalles.

En las últimas semanas, parlamentarios iraníes habían propuesto imponer peajes a los buques en el estrecho.

– Víctimas civiles –

Sobre el terreno, los ataques continuaron en ambas partes.

Israel bombardeo el lunes un complejo petroquímico en el sur de Irán y siguió desmantelando el aparato militar del país.Los Guardianes iraníes anunciaron que su jefe de inteligencia, Majid Jademi, había sido asesinado y prometieron vengar su muerte. El líder supremo Mojtaba Jamenei, aún sin aparecer en público, le rindió homenaje en un mensaje escrito.

Por su parte, los países del Golfo siguen recibiendo el fuego diario de drones y misiles lanzados desde Irán, que los acusa de ayudar a Estados Unidos.

Arabia Saudita anunció este martes que interceptó siete misiles balísticos lanzados hacia el este del país, cuyos restos cayeron “cerca de infraestructuras eléctricas”.

En el Kurdistán iraquí, en tanto, las autoridades anunciaron el martes por la mañana la muerte de dos civiles, “un hombre y su esposa”, luego de que un “dron cargado de explosivos procedente de Irán” se estrellara contra su vivienda.

En Líbano, el saldo del conflicto entre Israel y Hezbolá se acerca a los 1.500 muertos, según las autoridades locales.

El país se vio arrastrado al conflicto después de que ese movimiento proiraní lanzara el 2 de marzo misiles contra Israel para “vengar” la muerte del entonces líder supremo iraní, Alí Jamenei.

Los suburbios del sur de Beirut, bajo control de Hezbolá, se han quedado prácticamente vacíos de habitantes desde entonces. Solo unos pocos comercios permanecen abiertos, constató una periodista de la AFP.

A lo largo de la carretera que conduce a los suburbios del sur, los habitantes han instalado tiendas de campaña donde duermen, y van a inspeccionar sus casas entre un aviso y otro de Israel.