El gobernador de Caaguazú, Marcelo Soto, afirmó que su administración mantiene una política de apertura a los organismos de fiscalización y sostuvo que «a los controles no se les debe temer», al destacar que en el último año la Gobernación fue objeto de cinco intervenciones de la Contraloría General de la República y tres del Poder Ejecutivo.

Durante una entrevista, Soto señaló que las constantes auditorías forman parte de un proceso necesario para garantizar una administración pública transparente, eficiente y ordenada, asegurando que la rendición de cuentas es un compromiso con las familias del departamento.

El jefe departamental enfatizó que la transparencia adquiere una relevancia aún mayor en la ejecución de programas sociales de gran impacto, como Hambre Cero, considerado el proyecto emblemático del Poder Ejecutivo. Según indicó, este programa permite distribuir más de 86.000 platos de alimentos diariamente a estudiantes de instituciones educativas del departamento de Caaguazú.

En ese sentido, sostuvo que el importante volumen de recursos destinados al programa exige el máximo rigor en los procesos administrativos y financieros, con el objetivo de garantizar que cada recurso llegue efectivamente a los beneficiarios.

Soto remarcó que las inspecciones realizadas por los organismos de control fortalecen la confianza ciudadana y contribuyen a mejorar la gestión pública. «La transparencia no se negocia», afirmó, al reiterar que su administración continuará colaborando con todas las instituciones encargadas de supervisar el uso de los recursos públicos.

Finalmente, el gobernador señaló que el compromiso de la Gobernación es mantener una administración abierta a la fiscalización, convencido de que el control permanente es una herramienta fundamental para asegurar una gestión responsable y eficiente en beneficio de la ciudadanía caaguaceña.