Jalil Rachid, el ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), salió al paso de las críticas a su cartera tras la muerte de un líder indígena y de un profesor presentados como supuestos criminales vinculados a Santiago Felipe Acosta, alias Macho. Aseguró que sus agentes fueron sorprendidos por ellos y que tenían fusiles de guerra en su poder.