Yamile es una de las sobrevivientes del fatídico accidente del kilómetro 43 de la ruta PY02, en Pedrozo, Ypacaraí, y pareja de uno de los fallecidos. Aunque está fuera de peligro, permanece internada en el Hospital Regional de Caacupé con politraumatismos y afectación pulmonar. Su madre, doña Inocencia, apela a la ayuda de la ciudadanía para cubrir insumos médicos tras la muerte del principal sostén económico de la familia.

El trágico accidente ocurrido recientemente en la compañía Pedrozo, en Ypacaraí, Departamento Central, dejó una profunda huella de dolor en una familia que hoy clama por la solidaridad ciudadana. Entre las personas heridas se encuentra Yamile, una de las sobrevivientes del trágico accidente de tránsito registrado el pasado sábado a la altura del kilómetro 43 de la ruta PY02.

Su madre, doña Inocencia, clama por la solidaridad y asistencia para la joven, quien no solo enfrenta las secuelas físicas del siniestro, sino que además deberá asimilar la devastadora pérdida de su compañero de vida desde hace 12 años, Virginio Víctor Sánchez Gotia, de 45 años, confirmado como la sexta víctima fatal de la tragedia.

Actualmente la mujer está internada en el Hospital Regional de Caacupé. Yamile se encuentra fuera de peligro inmediato y evoluciona de manera favorable sin requerir cuidados en la unidad de terapia intensiva. No obstante, sufrió un severo traumatismo pulmonar y múltiples contusiones en el cuerpo.

Por su condición médica y su antecedente de asma, los profesionales del centro asistencial decidieron mantenerla bajo cuidados especiales y suministrarle sedantes, preparando el momento adecuado para comunicarle la fatídica noticia del fallecimiento de su pareja y de los demás acompañantes que viajaban junto a ellos desde Ciudad del Este.

“Él era su compañero. Hace 12 años que estaban juntos. Ellos venían de Ciudad del Este. Venían los dos niños, una que era la hija de mi hija (su nieta de 4 años) y el otro nene de 8 años que es el hijo del señor. Seguimos necesitando porque el señor era el único sostén de vida. Ella ahora se queda sin nada y no sé cómo va a reaccionar”, lamentó en diálogo con NPY.

La situación económica en la que queda la joven tras este trágico suceso es de extrema vulnerabilidad. Según relató doña Inocencia, Sánchez Gotia era el pilar financiero del hogar, desempeñándose como técnico en instalación de autorradios y cámaras de seguridad, además de sostener junto a Yamile un pequeño comercio familiar con venta de verduras y alimentos.

La trágica muerte del hombre deja a la sobreviviente desamparada y sin fuente de ingresos para afrontar los cuantiosos gastos médicos y el periodo de recuperación que le espera tras recibir el alta hospitalaria.

Para todas las personas interesadas en colaborar con insumos, asistencia médica o apoyo económico para la joven y su familia se puso a disposición la línea telefónica directa de doña Inocencia, su madre, el número (0986) 548-609.