Un caso de parricidio sacudió a la comunidad del distrito de San Pedro del Paraná, donde un adulto mayor de 79 años fue asesinado presuntamente a golpes por su propia hija. El hecho ocurrió tras una discusión familiar motivada por disputas de herencia y propiedad, terminando con la confesión y posterior detención de la acusada.

La víctima fue identificada como Marcial Sotelo, quien convivía desde hacía unos tres meses con su hija en la misma residencia. De acuerdo con los datos recabados por las autoridades, el conflicto constante se daba porque la mujer no contaba con un terreno ni vivienda propia como todos sus hermanos.

Esta insatisfacción y el deseo de quedarse con la vivienda paterna fueron motivos de reiterados roces entre padre e hija que finalmente acabaron con la muerte del hombre durante una discusión registrada en la cocina.

Según la reconstrucción del hecho basada en las evidencias y la posterior confesión de la mujer, el ataque habría sido ejecutado con un palo. Tras propinarle los golpes a su padre, la agresora arrastró el cuerpo aproximadamente entre 100 y 150 metros desde la casa hasta un piquete cercano, con la intención de ocultar o alejar la escena del crimen. El macabro hallazgo del cadáver fue realizado horas más tarde por la nieta de la víctima de 16 años.

Durante las primeras diligencias en el lugar, la hija fue interrogada sobre los horarios y acontecimientos, pero mostró notorios signos de nerviosismo y cayó en incongruencias frente al relato de otros familiares.

Ante las contradicciones, el Ministerio Público dispuso su demora preventiva, momento en que la mujer terminó admitiendo la autoría del parricidio ante la presencia de personal policial femenino.

En el marco de la inspección técnico-científica, agentes del Departamento de Criminalística procedieron a la incautación de varios elementos de prueba, entre los que figuran un machetillo y un cuchillo de fabricación casera, los cuales serán sometidos a peritajes de laboratorio.