Un médico que trabaja en el Instituto de Previsión Social (IPS) sufrió un aneurisma y tuvo que ser operado en un sanatorio privado debido a que la previsional no contaba con la máquina necesaria para el procedimiento.El médico afectado fue identificado como Gustavo Fernández. Su hermano, Miguel Fernández, explicó a NPY que sufrió un aneurisma el jueves a la medianoche, lo llevaron a un sanatorio donde les explicaron que necesitaba internarse en terapia intensiva, pero les pidieron G. 50 millones de póliza de seguro.

Al no contar con el monto requerido, empezaron a movilizarse y a través de colegas consiguieron una cama en el Instituto de Previsión Social (IPS), donde trabaja el mismo Fernández.

Fue un cardiólogo quien les avisó que no había una máquina, un angiógrafo, que necesitaba para tratar el aneurisma. Ese mismo especialista pidió que les atendieran en el sanatorio donde no pudieron pagar. Agradeció que los directivos mismos les dieron una semana de tiempo para abonar por la deuda.

“Hoy está bien, está bien atendido y estable, lo que significa para nosotros que está bien”, agregó el hermano del paciente.Sin embargo, indicó que, recientemente, se enteraron de que la máquina que hace cinco días no funcionaba, sigue sin estar a disposición de los asegurados. Cuestionó que hayan anunciado auditorías luego de que otros trabajadores fallecieran días pasados, ya que no pudieron acceder a un cateterismo.

“No se puede entender la desidia y se tienen que ir todos. Dejen de jugar con la salud”, finalizó.