Una denuncia por presunta negligencia médica afecta al Instituto de Previsión Social (IPS) de Ciudad del Este, Departamento de Alto Paraná. Esta vez, la protagonista es una madre que asegura que la omisión de un examen oftalmológico durante la internación de su hijo prematuro derivó en la pérdida irreversible de la visión del pequeño, quien actualmente tiene cuatro meses de vida.La denunciante, identificada como Luz Almada, formalizó hace dos semanas una denuncia ante el Ministerio Público y cuestionó la lentitud con la que avanza la investigación.

Según afirmó, hasta el momento ni siquiera fue convocada para ratificar su declaración, mientras continúa buscando alternativas que puedan devolver la esperanza a su hijo.

El bebé nació de manera prematura y permaneció internado durante 32 días en el área de Neonatología del Instituto de Previsión Social (IPS) de Ciudad del Este.

De acuerdo con el relato de la madre, durante todo ese tiempo ningún profesional de la salud le informó sobre la necesidad de realizar un estudio de fondo de ojo, examen considerado esencial para detectar a tiempo enfermedades oculares en recién nacidos prematuros, especialmente la retinopatía del prematuro.La situación cambió cuando el niño fue llevado posteriormente al Hospital Central del IPS, en Asunción. Allí, según la madre, los especialistas le preguntaron por qué el examen no había sido realizado y le explicaron que el procedimiento debía practicarse entre la segunda y tercera semana de vida del bebé.

Alarmada por esa información, decidió acudir a un centro asistencial privado para una nueva evaluación. La madre detalló que el diagnóstico fue devastador, ya que el pequeño presentaba desprendimiento de retina en ambos ojos y el daño ya se encontraba cicatrizado, descartando cualquier posibilidad de cirugía para recuperar la visión.

“Recorrí varias instituciones para saber qué le pasó a mi bebé y me dijeron que fue por negligencia, que ellos debieron revisarlo rápidamente”, expresó entre lágrimas la mujer, quien sostiene que el oftalmólogo y la pediatra del IPS de Ciudad del Este nunca le advirtieron sobre la urgencia del estudio ni los riesgos que implicaba su omisión.

La madre también manifestó que, pese al desalentador diagnóstico, no renuncia a encontrar alguna alternativa médica. Entre las posibilidades que analiza figura consultar con especialistas en Brasil, aunque hasta ahora todos los informes coinciden en que el daño visual sería irreversible.

Además de buscar una respuesta para su hijo, Luz Almada espera reunirse con autoridades del IPS para exponer el caso y pedir que se revisen los protocolos de atención neonatal. Sostiene que su objetivo es evitar que otras familias atraviesen una situación similar.

El caso quedó en manos del Ministerio Público, que inició una investigación para determinar si durante la atención médica existió o no una omisión en los protocolos establecidos para el seguimiento de recién nacidos prematuros y establecer las eventuales responsabilidades