Mariana Grala fue llevada desde bebé a Estados Unidos en 1992. Desde hace 12 años busca incansablemente a su madre biológica.

«Me dijeron que mi madre me habría entregado a un policía”, dice Mariana Grala, desde Pensilvania, Estados Unidos, en contacto con Última Hora. Indicó que su madre era joven y no la podía tener por lo que tomó esa decisión.

Cree que alrededor de los 7 meses fue llevada a Estados Unidos. Sin embargo, la trama tiene falsificación de documentos y el tráfico de bebés. Su acta de nacimiento dice que nació en Zeballos Cué, en marzo de 1992. La persona que firmó como su progenitora no es su madre biológica.

Grala señala que desde siempre supo que era adoptada, pero su familia adoptiva se encargó de no hacerle sentir como tal y solo tiene palabras de agradecimiento y amor para sus padres.

A los 18 años pudo acceder a los documentos que certificaban su origen, por lo que empezó una búsqueda. En Estados Unidos, a través de pruebas genéticas pudo encontrar a familiares de sangre, un primo que la está ayudando en la campaña y una prima que sería de primer grado, con quien pudo contactar.

Esta última le dio datos sobre quiénes podrían ser sus familiares. Lastimosamente para Mariana, se enteró que el que podría ser su padre biológico falleció, como también quien pudo haber sido su abuelo biológico.

Lo que tiene la mujer, actualmente una terapista, madre de un bebé y casada, es que aparentemente el que sería abuelo biológico se llamaba Melanio Aranda Sánchez, quien ya falleció. El hijo de Melanio sería su padre biológico, pero también pereció.

Con respecto a la madre biológica, Mariana habló con la hermana del que sería su padre biológico, quien le dijo que la misma podría ser de Caacupé. “Explicó que su hermano tuvo un bebé con esta mujer. No sabemos su nombre, pero sabemos que era de Caacupé y que quizá le dio a un oficial de policía”, agrega Grala.

El caso de Mariana se hizo conocido luego de que se viralizara un video en el que ella pide por su madre biológica. Se pregunta si no tiene deseos de conocer a su hija, ya que ella fue recientemente madre. Aun así, Grala no tiene cuestionamientos hacia su progenitora. Simplemente cree que podría ayudarle a entender todo y sacarse el peso de no conocerla.

Mariana toma clases de español con Duolingo y poco a poco está aprendiendo. Desea aprender lo más rápido posible para comunicarse mejor con esta parte del mundo. «Deseo que pueda llegar el momento en el que pueda tener conversaciones en español. Eventualmente”, agrega.

Inclusive ella quiere conocer Paraguay y está averiguando todo sobre este país. Le emociona pensar que alguna vez podría venir aquí. Hasta el momento su búsqueda continúa. Se siente optimista y cree que al menos intentó encontrar a su madre biológica.

Para contactar con Mariana Grala, pueden hacerlo a través de su perfil en Facebook.

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