Las gobernaciones del país alcanzaron un punto clave en la ejecución del programa Hambre Cero en las Escuelas: la cancelación total de las obligaciones correspondientes al ejercicio 2025 con las empresas proveedoras del servicio alimentario.

El anuncio fue realizado por el Consejo de Gobernadores tras una reunión con el vicepresidente de la República, en la que se confirmó que los pagos fueron completados en su totalidad, marcando así el cierre administrativo del periodo anterior.

Este paso representa no solo una regularización financiera, sino también un elemento central para sostener la continuidad operativa de uno de los programas sociales más amplios del país, que alcanza a más de un millón de estudiantes en todo el territorio nacional.

Desde el Consejo señalaron que el cumplimiento de los compromisos con los proveedores permite fortalecer la cadena de abastecimiento, garantizar previsibilidad y consolidar el funcionamiento del sistema de alimentación escolar.

Además, destacaron que el proceso se llevó adelante en coordinación con el Ejecutivo, valorando la articulación institucional que permitió avanzar hacia la cancelación total de la deuda acumulada.

En paralelo, las autoridades departamentales ratificaron su compromiso con la transparencia en la gestión del programa, que actualmente se encuentra bajo procesos de verificación y auditoría por parte de los organismos de control.

Con el cierre del 2025 regularizado, el foco ahora se traslada al calendario de pagos del 2026, con el objetivo de sostener el ritmo de ejecución y evitar retrasos que puedan impactar en el servicio.

El saldo en cero no solo ordena las cuentas: también marca un punto de partida para una nueva etapa, donde el desafío será sostener la eficiencia y garantizar que cada plato llegue a tiempo a quienes más lo necesitan.