Un hombre sufrió una mordedura de serpiente (yarará) en la ciudad de General Díaz, departamento de Ñeembucú. El hecho ocurrió el pasado fin de semana y la familia pasó un mal momento al no conseguir una ambulancia en el Centro de Salud de la ciudad para trasladarlo hasta el Hospital Regional de Pilar. Finalmente lo llevaron a Corrientes, Argentina.

Don Sebastián Salazar, de 52 años, pasó el peor momento de su vida el pasado fin de semana cuando fue mordido por una serpiente (yarará) en la pierna. Su esposa, doña Lucy Negrete, comentó que inmediatamente lo trasladó hasta el Hospital de Gral. Díaz, y que allí fue atendido solo por un enfermero de guardia y un licenciado, quienes le manifestaron que supuestamente no había médico de guardia, y que tampoco contaban con suero antiofídico, pues todos estaban vencidos.
Sin embargo, tras la búsqueda encontraron uno que se lo suministraron. Tras esto se toparon con otro problema: no había ambulancia para trasladarlo hasta el Hospital Regional de Pilar.
La mujer dijo que el sistema de salud está muy mal en nuestro país y comentó que tuvo que buscar un medio de transporte particular para trasladar a su marido hasta el Hospital Regional de Pilar. “Por suerte un joven se ofreció a llevarnos hasta Pilar”, dijo doña Lucy.

Comentó que una vez en el Hospital Regional de Pilar, los médicos volvieron a suministrarle otra dosis de suero antiofídico, porque la pierna del paciente comenzó a hincharse. El médico de guardia (pasante de nacionalidad brasileña) habló con doña Lucy y le explicó que en caso de no revertir la hinchazón tenía que abrirle al costado de la pierna y quedaría por mucho tiempo con una herida. Ante esta situación, doña Lucy decidió retirar a su marido del hospital por voluntad propia y consiguió llevarle hasta el Hospital Angela Iglesias de Llano de Corrientes, Argentina.
Doña Lucy realizó los trámites pertinentes y consiguió trasladar a su marido en una deslizadora de la Armada Nacional hasta Paso de la Patria, Argentina, para luego llegar hasta el Hospital Angela Iglesias de Llano de Corrientes, Argentina.
Sobre lo ocurrido consultamos al director de la Duodécima Región Sanitaria, Dr. Aníbal Espínola, quien reconoció que la ambulancia de Gral. Díaz no se encontraba en el Centro de Salud aquel día, ya que en ese momento se encontraba en Pilar con un paciente encamado.
“Yo entiendo la desesperación de la señora, pero había ya una coordinación para que una ambulancia vaya a buscarle, pero ella prefirió acelerar el proceso y se comunicaron con una persona particular para trasladar al paciente”, indicó.
Añadió que el paciente “aquí recibió todos los primeros auxilios; con la segunda dosis de suero antiofídico, el paciente estaba en franca mejoría”.
Agregó que el paciente se mostraba estable. “El paciente estaba evolucionando bien, orinando bien, la pierna estaba menos hinchada que al ingreso”, detalló.
Indicó que hubo un malentendido en la interconsulta entre el médico de guardia y la esposa del paciente, no hubo una buena comunicación. “El médico le explicó a la señora que en caso de que no revierta la hinchazón de la pierna iba a necesitar abrir en la parte lateral para liberar la tensión y no se necrose la pierna, inclusive existía posibilidad de trasladarlo hasta el Hospital Nacional de Itauguá, lastimosamente hubo un error en la comunicación”, refirió el director de la Duodécima Región Sanitaria.

También reconoció que no había médico de guardia ese día en el Centro de Salud, porque la directora, la Dra Hilda Portillo, se encontraba de reunión en la Duodécima Región Sanitaria y justo ese día era el turno de guardia. “Nosotros tenemos un médico de lunes a jueves en el Centro de Salud de Gral. Díaz, y está la directora los otros días, pero la directora estaba conmigo en la reunión ese día”, expresó.
Según el último reporte de don Sebastián Salazar, va evolucionando bastante bien en el Hospital de Corrientes y que en los próximos días ya estaría de alta.

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