El caso se registró el miércoles de la semana pasada en la ciudad de Coronel Bogado, departamento de Itapúa, confirmó el jefe de la Comisaría 6ª de la localidad.

El fallecido fue identificado como Federico Pedro Aguilera (22), estudiante del segundo año de la carrera de Informática de la Universidad Nacional de Itapúa (UNI).
Según relató el jefe policial, fue la madre quien encontró al joven en su habitación con el espadín clavado en el pecho. Fue derivado de urgencia al Hospital Distrital de Coronel Bogado, donde después de aproximadamente una hora se confirmó su fallecimiento.

Cuando todavía estaba consciente y lo vio su madre, Federico le dijo que tire la computadora y que fue un demonio que estaba dentro del aparato el que lo obligó a acabar con su vida. La misma versión le dio al médico de guardia que lo asistió, por lo que no creen que se trató de un suicidio premeditado.

El comisario Delvalle confirmó que la Fiscalía ya realiza una investigación de oficio y que llevaron la computadora del chico para investigar cuál fue su última conexión y con quién. La fiscala a cargo del caso Delia Zully Ibáñez, de la Unidad 1 de Coronel Bogado.

Las sospechas de que fue víctima del macabro juego «La ballena azul» surgieron después de que los medios de prensa se hicieron eco de las reglas y la modalidad suicida de lo que en otros países es furor en internet.

¿Qué es el juego de la Ballena azul?

La Ballena Azul es un juego de las redes sociales que insta a los participantes a cumplir con cincuenta desafíos y el suicidio es el último de la lista. Previamente, los otros desafíos tienen que ver también con autolesionarse, pero sin acabar con la vida aún.

El origen del juego no está claro, pero apunta a que habría nacido en Rusia hace un par de años a través de noticias falsas que, al expandirse por las redes sociales, acabaron convirtiéndolo en viral.

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