Un operativo antidrogas ejecutado en la zona de Umbu, distrito de Capitán Bado, Amambay,dejó al descubierto el reclutamiento y explotación de menores de edad para actividades vinculadas al narcotráfico.

Durante la intervención a un complejo de producción clandestina de marihuana, agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) retuvieron a un menor que cumplía funciones de centinela y guardián en una de las estructuras ilícitas.

El menor demorado fue puesto a disposición de las autoridades competentes y de la Defensoría de la Niñez para su resguardo y la posterior contención multidisciplinaria.

El procedimiento —encabezado por agentes de la Oficina Regional N.º 1 de Pedro Juan Caballero— expuso la vulnerabilidad de adolescentes utilizados por redes delictivas en zonas rurales de difícil acceso.

El contingente antidrogas desarticuló una compleja infraestructura logística dedicada al acopio y embalaje a gran escala.

En total, los agentes destruyeron 8 campamentos equipados y erradicaron 5 hectáreas de plantaciones, lo que equivale a la eliminación de unas 15 toneladas de marihuana en etapa de cultivo.

Un detalle que llamó la atención de las autoridades fue la diversidad de formatos y marcas encontradas en la droga empaquetada. La marihuana lista para el tráfico presentaba distintos tipos de prensado y sellados con logos distintivos, lo que sugiere que el complejo producía simultáneamente para distintos compradores o facciones criminales del mercado brasileño.