La jueza Carmen Román ratificó la devolución de la perra Canela a sus dueños originales tras concluir una investigación fiscal de seis meses. Sostuvo que la perrita no fue lastimada por su entorno familiar, sino por un adolescente vecino del barrio, quien ya se encuentra imputado. Advirtió sobre posibles consecuencias por desacato judicial si no se cumple con el fallo.

Según el relato de la magistrada, la investigación fiscal demostró que el incidente no ocurrió dentro del domicilio ni fue provocado por el hijo de la propietaria, como se especuló inicialmente.

El responsable fue un adolescente del barrio, que vive a cuadras del lugar, quien encendió un petardo en la vía pública. Canela salió y el artefacto detonó en su boca, causándole graves daños en la mandíbula que requirieron varias cirugías y una prótesis.

Román explicó durante una entrevista a NPY, que los dueños auxiliaron a la perra desde el primer, pero el proceso de acompañamiento familiar se vio interrumpido por una orden de prohibición de acercamiento derivada de la intensa presión mediática y digital que generó el caso.

Enfatizó que la familia no tuvo participación en el incidente ni enfrenta cargos, por lo que legalmente corresponde que regrese con ellos, advirtiendo sobre posibles consecuencias por desacato judicial si es retenida de forma ilegal.

Canela permanece bajo el resguardo de la asociación Olfateando Huellas, a cargo de Diana Camarasa, quien aseguró que no entregará a Canela. El abogado Diego Tuma anunció que apelarán la medida en todas las instancias posibles. Afirman que la prioridad no es la propiedad, sino quién garantizó su protección absoluta.

La Dirección de Defensa Animal también rechaza la decisión de la jueza y pide que Canela siga con Diana Camarasa, quien consiguió la prótesis para la mascota.