La tercera suba consecutiva de combustibles en menos de un mes ya impacta en conductores y transportistas, con aumentos en naftas y diésel.

Los combustibles volvieron a subir y los usuarios ya resienten el impacto. Los emblemas privados concretaron su tercera suba consecutiva en menos de un mes, en un contexto marcado por la crisis en Oriente Medio y la presión sobre los precios internacionales.

El nuevo reajuste alcanzó hasta G. 500 por litro en las naftas y hasta G. 1.010 en el diésel. Emblemas como Fuelpar, Integral, Enex y Copeg ya aplicaron los nuevos valores. Petrobras también anunció incrementos desde este lunes.

La seguidilla de aumentos se da en lo que va de 2026 y obliga a conductores, transportistas y trabajadores a reorganizar sus gastos. Mientras tanto, Petropar mantiene sus precios, aunque también podría aplicar ajustes.

¿Cómo impacta la nueva suba en los usuarios?

En las estaciones de servicio, la reacción fue inmediata. Una de las personas consultadas resumió el efecto con una frase directa: “Nosotros tenemos que reajustar el bolsillo”. La expresión refleja la preocupación que genera este nuevo aumento en plena actividad laboral.

Marcos Sanguina, quien cargaba combustible para su camión, explicó que el incremento afecta de forma directa a su trabajo. “No pensé que iba a subir tan rápido. A mí me afecta bastante porque trabajo con camiones, el flete es poco y con esto vamos a tener subir el precio del servicio”, señaló.

Precios actualizados en estaciones privadas

Tras este reajuste, el diésel común pasó a ubicarse entre G. 8.860 y G. 8.990 por litro. El diésel premium quedó entre G. 10.660 y G. 10.690. En el caso de las naftas, la común de 88 octanos se mueve entre G. 6.690 y G. 6.840.

La nafta intermedia de 93 octanos quedó entre G. 7.190 y G. 7.340 por litro. Por su parte, la nafta súper de 97 octanos pasó a costar entre G. 8.690 y G. 8.790. Los valores pueden variar según el emblema y el punto de venta.

El escenario sigue abierto para nuevos cambios. Mientras las distribuidoras privadas ajustan sus pizarras, la expectativa se concentra en Petropar y en un posible nuevo movimiento en los próximos días. Por ahora, la tercera ola de subas ya volvió a encender la preocupación de quienes dependen del combustible para trabajar y movilizarse.