Un proyecto presentado por el sector cartista busca limitar la atención pediátrica hasta los 14 años. La Sociedad Paraguaya de Pediatría muestra su desacuerdo, ya que el cambio podría saturar el sistema de salud.

La presidenta de la Sociedad Paraguaya de Pediatría, Julia Acuña, cuestionó el proyecto legislativo que plantea que los adolescentes desde los 14 años sean atendidos por médicos de familia.

“El pediatra es el que le vio nacer al niño, el que hizo todo un acompañamiento. No podés mandarle justo en el momento más difícil de su vida a una persona extraña, que tiene un manejo diferente”, afirmó en una entrevista concedida a radio Monumental 1080 AM.

Acuña explicó que la etapa de transición de la niñez a la edad adulta requiere un acompañamiento especializado por parte de los profesionales debidamente capacitados.

“El pediatra contiene más al paciente y a la familia. El sistema de salud debe preparar un ambiente agradable y acorde a un adolescente, no mandarle a la Urgencia de adultos”, agregó.

La titular de la Sociedad de Pediatría confirmó que enviaron recomendaciones a los legisladores que responden el movimiento Honor Colorado y son los promotores de la iniciativa.

“Hemos solicitado enviar unas recomendaciones a la Comisión de Legislación, ya las enviamos, y ahora estamos esperando que nos convoquen a alguna reunión”, indicó.

La postura de la comisión directiva del Consejo Directivo de la Sociedad Paraguaya de Pediatría es la de rechazar el proyecto.

Proyecto oficialista

“De transición programada y especializada de la salud pediátrica y de la adolescencia”, es el acápite de un nuevo proyecto de ley presentado por los diputados Arturo Urbieta (ANR-Concepción) y Miguel Del Puerto (ANR-Caaguazú).

La propuesta plantea establecer un límite claro para la atención pediátrica, fijando los 14 años como edad máxima dentro de este sistema, con el objetivo de corregir lo que sus impulsores consideran una fragmentación en el actual modelo de salud.

Según la exposición de motivos, la extensión “ambigua” de la pediatría hasta los 18 años genera dos problemas centrales: por un lado, la saturación del sistema pediátrico, ya que “se restringen las horas de consulta y tratamiento de los infantes, que precisan atención sobre patologías neonatales e infantiles”, y por otro, la denominada “infantilización del adolescente”, al señalar que jóvenes de 15 o 16 años “se sienten incómodos y fuera de lugar en salas diseñadas para la primera infancia, reduciendo su deseo a los controles preventivos y de tratamientos”.