El veto a los coches gasolina y diésel se adelantará una década en el Reino Unido. El Gobierno de Boris Johnson ha anunciado este martes que prohibirá la venta de nuevos turismos de combustión desde 2030 y los híbridos desde 2035. Una decisión que reabre el debate sobre la automoción, superando los planes de países como Francia y España, con vetos a 2040. Hoy solo Noruega tiene una fecha más temprana a la británica para el adiós a este tipo de coches, en 2025.

El anuncio forma parte de un plan para una «revolución industrial verde», con la que Reino Unido espera crear 250.000 puestos de trabajo y que de aprobarse supondrá una inversión gubernamental de más de 13.400 millones de euros. Se impulsará la energía eólica marina, nuclear o el hidrógeno, y se invertirá en una gran tansformación automovolística.

Junto al anuncio de la prohibición de coches de combustión en 2030, Boris Johnson ha avanzado que se invertirán más de 1,45 mil millones para acelerar el despliegue de puntos de recarga para vehículos eléctricos en hogares, calles y autopistas en Inglaterra; otros 650 millones de euros en subvenciones para la compra de vehículos cero emisiones; y aproximadamente 558 millones que se gastarán en los próximos cuatro años para el desarrollo y la producción a gran escala de baterías de vehículos eléctricos.

Una reconversión que ya ha sido aplaudida por grupos ecologistas. «Este es un gran ejemplo de cómo reconstruir mejor», ha asegurado Greg Archer, Director de Transport and Environment del Reino Unido. «Sólo en el Reino Unido se crearán casi 30.000 puestos de trabajo adicionales al terminar antes la venta de nuevos coches con motores de combustión; esto también impulsará la economía en un 0,2%».

Influencia

Este plan verde coincide además con la presidencia de Reino Unido en la próxima Cumbre del Clima (COP26), que celebrará en Glasgow, lo que también se interpreta como un importante gesto de compromiso en un año en el que todos los países deben presentar nuevos objetivos de reducción de emisiones.

«Como segundo mercado automovilístico más grande de Europa, adelantar la fecha de retirada de coches de combustion en Reino Unido causará ondas mucho más allá de nuestras fronteras. La mayoría de los más de 2 millones de coches vendidos en Gran Bretaña son importados, esta decision lanza una fuerte señal al mercado que probablemente catalizará acciones en otros lugares, una señal esencial antes de la COP26», ha valorado Jonathan Marshall, de la organización Energy and Climate Intelligence Unit.

De hecho, la decisión de los británicos también tendrá una influencia directa en España. Según los últimos datos de la patronal automovilística Anfac, el 14,2% de los coches que exporta España son a Reino Unido.

 

 

Fuente:ABC.ES

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