La Fiscalía General del Estado de Paraguay inició una investigación sobre un presunto desvío millonario de fondos vinculados a obras hospitalarias financiadas por el Instituto de Previsión Social (IPS) y adjudicadas al Banco Atlas. El caso, que cobró notoriedad tras su difusión en redes sociales, involucra recursos por G. 828.800 millones destinados a la construcción de cuatro hospitales que, tras casi nueve años, siguen sin ser concluidos.
Según informes de auditoría que salieron a la luz, unos G. 611.290 millones —equivalentes al 74 % del total— habrían sido desviados a través de un mecanismo identificado como “Punto 5”, el cual no contaría con respaldo contractual ni autorización formal dentro del esquema original del proyecto. Este hallazgo encendió las alertas de los órganos de control y derivó en la apertura de una causa fiscal.
El plan de infraestructura contemplaba ampliar la cobertura de salud mediante nuevos centros hospitalarios en puntos estratégicos del país. Sin embargo, el escaso avance físico de las obras, sumado a denuncias de sobrefacturación y pagos irregulares, plantea serias dudas sobre la ejecución de los recursos y los mecanismos de supervisión implementados.
Fuentes vinculadas al proceso señalaron que la investigación se encuentra en una etapa preliminar, enfocada en la recopilación de documentación, contratos, órdenes de pago y trazabilidad de los fondos. No se descarta que en las próximas semanas se convoque a declarar a exautoridades del IPS, todas ellas vinculadas al anterior gobierno de Abdo, responsables administrativos y representantes de las firmas involucradas.
Hasta el momento nadie del Banco Atlas ha brindado explicaciones detalladas sobre las irregularidades señaladas en los informes. El silencio institucional ha alimentado cuestionamientos en la opinión pública, especialmente considerando que los recursos comprometidos provienen de los aportes de trabajadores y empleadores.
El caso reaviva el debate sobre los controles en la administración de fondos previsionales y la necesidad de fortalecer los sistemas de auditoría y transparencia en proyectos de gran envergadura. También pone en el centro de la discusión el rol de las entidades financieras en la gestión de recursos públicos y los límites de su responsabilidad en este tipo de operaciones.
Mientras avanzan las diligencias, la expectativa se centra en determinar el destino final de los fondos y establecer si existió un esquema estructurado de corrupción. Por ahora, la pregunta clave sigue abierta: dónde está el dinero que debía convertirse en hospitales y servicios de salud para miles de asegurados.