Con dos armas de fuego y un cuchillo había llegado el camionero Marecos este jueves hasta el edificio Arasa, en Asunción, aparentemente con la intención de saldar viejas deudas con un ex socio de negocios, el despachante de aduanas José Félix Cacavelos.

Tras una discusión comenzó el forcedejo con funcionarios del lugar y realizó varios disparos, hiriéndose a sí mismo y a otro empleado de la oficina, pero sin embargo el presunto blanco del ataque resultó ileso.

La policía intervino y los heridos fueron derivados al Hospital del Trauma. Este viernes Marecos compareció ante el Ministerio Público para prestar declaración sobre lo ocurrido, pero antes de ingresar a la oficina del fiscal tomó la drástica decisión de lanzarse por la ventana del octavo piso del edificio.

El hombre murió y dejó una esquela para su esposa, según reportó la periodista Élida Ramírez, de latele. «José Féliz Cacavelos, para mí ni preso, ni la cárcel; muerto o libertad», decía en un pedazo de papel.

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