“En un día normal habrían muerto -como mínimo- 50 personas”, dijo Rolando Zerp, director del Colegio Nacional Tuparenda, de la zona del mismo nombre en la ciudad de Abaí, Caazapá.

Esto luego de que a las 19:00 de ayer un ventarrón hiciera venir abajo el polideportivo de la institución. Incluso parte de las chapas fueron a parar a los techos de casas vecinas. Afortunadamente, no se registraron personas heridas. El director estaba en su casa, que está a una cuadra del colegio. En contacto con ABC Cardinal, dijo que escuchó cómo se caía la gigantesca estructura y que todo fue en solo 30 segundos. Como en el horario no había clases ni actividades curriculares, no se reportaron lesionados ni víctimas fatales. Según la autoridad, el tinglado era de gran utilidad y entre sus funciones estaba la de ofrecer a los alumnos clases con distanciamiento físico por la pandemia. Lo que más le preocupa es cómo va a decir a los padres que envíen a sus hijos a estudiar de manera presencial, ante el peligro que existe en otras áreas del colegio. Citó como lugares que necesitan una verificación técnica la biblioteca y un ala de uno de los pabellones cuya edificación está a metros del polideportivo dañado.Zerp pidió a las autoridades del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) que envíen a sus funcionarios expertos en edificaciones para revisar y dar un dictamen ante lo inseguro que se vuelve ahora el local educativo

Dolor e impotencia en las palabras del director
“Siento que una parte de mí también se cayó”, es lo que expresó con profundo pesar y tristeza el dirigente de este colegio nacional. Recalcó que les llevó al menos diez años de esfuerzo levantar la casa de estudios y principalmente el polideportivo. Destacó que toda la comunidad tiene un amplio sentimiento de pertenencia.

Como el tinglado siniestrado era de gran tamaño, a más de prácticas deportivas o eventos relacionados a las clases, se quedan ahora en la nada, pues todo el sector está inservible y con riesgo de colapso. Hasta la biblioteca tiene rajaduras. Por eso instan a que el MEC no tarde en aparecer y hacer su evaluación con personal entendido.
Zerp aclaró que el colegio está asegurado, pero teme que el contrato con la empresa aseguradora no pueda reponer tanto daño por culpa de la naturaleza. Hay otros sitios que también se ven comprometidos en materia edilicia. Indicó que con esta crisis sanitaria y económica es difícil levantar todo esto rápidamente.

 

 

 

 

 

 

Fuente: Abc

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