La vida le dio una segunda oportunidad a Bianca, de 3 años, quien pudo recibir un trasplante cardiaco gracias a una familia altruista que, en medio del dolor de la pérdida de un ser querido, decidió decir que sí a la donación del corazoncito que ahora late en “una niña llena de vida que irradia luz” y que esperó por dos años y siete meses por su ángel donante, que al fin llegó.

La niña Bianca Sofía Balbuena Roldán (3) padecía de una miocardiopatía congénita que obligaba a un trasplante de corazón para seguir viviendo y, como mencionaba su madre, Diana Roldán, seguir “irradiando luz”.

La madre no se cansaba de repetir que “si le dan esa oportunidad, le prometemos que no le vamos a defraudar”. Y esa oportunidad apareció. Y se concretó este domingo, en el Hospital Pediátrico “Niños de Acosta Ñu”.

Tras esperar dos años y siete meses, la llegada de un corazón compatible se hizo realidad. Llegó gracias al sí de una familia que, pese a la pérdida de un ser querido, decidió donar sus órganos, según resaltó el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, destacando la decisión altruista de dicha familia para dar una nueva oportunidad de vida.

Y cuando llegó la notificación del donante compatible, el operativo del Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT) se activó inmediatamente y se coordinaron los trabajos junto a los profesionales del Acosta Ñu, según el MSPyBS y el hospital pediátrico.

Tras la intervención, actualmente la pequeña Bianca se encuentra extubada y en proceso de recuperación, en la Unidad de Cuidados Intensivos de Cardiología, según el informe de la jefa del departamento de Cardiología, la doctora Nancy Garay.

El complejo procedimiento quirúrgico de trasplante estuvo a cargo del jefe de Cirugía Cardiaca, Marcos Melgarejo, y dos cirujanas Mónica González y Monstserrat Riquelme. Los doctores Hugo Recalde y Blas González estuvieron a cargo de la ablación, por su parte.

El centro también destacó que el trasplante pediátrico es un acontecimiento poco frecuente y mencionó que en los 15 años del Programa de Trasplante Cardíaco del Acosta Ñu, esta es la segunda vez que un paciente menor de 5 años recibe un corazón.

“En esta etapa de la vida la disponibilidad de donantes es especialmente limitada, ya que la donación depende exclusivamente de la decisión de los padres”, comentaron.

La pequeña fue diagnosticada con miocardiopatía congénita en noviembre de 2023 y su estado de salud se encontraba delicado. Su madre había expresado que la espera se daba a contrarreloj.

“El Hospital General Pediátrico Niños de Acosta Ñu expresa su profundo agradecimiento a la familia donante que, en uno de los momentos más difíciles de su vida, decidió brindar esperanza y una nueva oportunidad de vivir a una niña de 3 años, mediante la donación de órganos”, expresaron.

Bianquita ya vive con el corazoncito de su ángel donante latiendo en ella.