La paraguaya ya tuvo un pleito previo con la familia del extranjero porque se negaban al casorio. Lo habían denunciado a él y todo para evitarlo.

Cuando los mensajes ya no daban doble rayita en el celular de su marido, María Sandra Paredes sintió que todo el drama familiar de su esposo, Abrahan Fher volvía a su vida. En marzo pasado, la paraguaya de 28 años, pasó las de Caín por culpa de sus suegros y cuñadas, quienes se negaban al casorio entre ella y el muchacho rubio de 22 años, miembro de la colonia Manitova, donde su padre, David Fher es el administrador

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